El fotógrafo español Manu Brabo viajó al frente de la guerra civil en Libia junto a otros tres compañeros el martes de la semana pasada. Desde entonces no ha vuelto a Bengasi, donde tenía su base como la mayoría de los informadores que cubren el conflicto.
El régimen libio reconoció el viernes a través de un portavoz que los cuatro reporteros un surafricano y dos estadounidenses además del español- estaban en sus manos. Añadió que se encontraban bien y que serían liberados. Horas después la ministra de Exteriores española, Trinidad Jiménez, dio a entender que serían liberados en breve.
Como en anteriores casos, la Embajada de Turquía en el país magrebí es quien conduce principalmente las gestiones para que se lleve a buen puerto la puesta en libertad. En las últimas semanas otros siete informadores extranjeros fueron capturados por las tropas leales a Gadafi en el frente oriental de la guerra. Todo ellos fueron puestos en libertad en Trípoli gracias a la mediación de la diplomacia turca.


